Era lunes, un lunes corriente, ni de coña, era el lunes más
triste de todo mi verano y todo se debía a la Princesa Blogger y a Lucía, a
veces esa chica me saca de quicio. Su estrategia para evitar que rumores falsos
sobre nosotros se extendiesen era dejar de quedar juntos durante un tiempo,
aquello provocó una discusión en medio de la Plazoleta y el grupo (para variar)
quedó dividido. Mientras Lucía, Izan, Mario, Omar, Claudia, Adrián y Patricia,
apoyaban a la primera. El resto estaba junto a mi opinión de que era perder
buenos momentos con una acción estúpida, finalmente votamos y ganaron ellos
debido al repentino cambio de actitud de Daniel. Así que Celia, Lorena y yo nos
fuimos a casa aburridas.
Estaba sentada en la ventana de mi habitación mirando cómo
un grupo de niños y niñas de más o menos 13 y 14 años se divertía en el parque,
me recordaban a nosotros en viejos tiempos. Mis pensamientos me absorbieron y
saqué la caja de las fotografías, una caja que (como su nombre indica) estaba
llena de fotos, cartas, regalos y un colgante del que Sara tenía la otra parte.
Me lo puse al cuello, a pesar del incidente en el instituto seguía siendo mi
amiga.
Deprimida me fui al salón y me puse a ver una película de las
muchas que tiene Celia, me decanté finalmente por Drácula de Bram Stoker,
recientemente había acabado el libro y quería volver a ver la versión
cinematográfica. Pero algo trastornó mis planes después de media hora.
Picaron al timbre y pensé que era Lorena, que para variar se
habría dejado las llaves en casa de Adrián, sin embargo eran Celia y Sofía (y
la primera si había dejado las llaves, pero en su habitación)
Les abrí el portal y la puerta del piso, Sofía venía
estresada y mascullándole a Celia que Lucía era idiota por tener teorías
estúpidas como la que había provocado que hoy yo estuviese en casa.
-Esta señorita- dijo mi compañera de piso señalando a Sofi-
cree saber quién es la Princesa Blogger.
La miré a ella, después a la aludida y finalmente a Celia de
nuevo.
-¿Me estás vacilando no?
-En serio, lo sé y creo que podríamos desenmascararla.
Me encogí de hombros y me senté en el suelo, Celia a mi lado
y Sofía en el sofá. Miré mi móvil y vi un whatsapp de Lorena diciendo que
llegaría tarde y una mención en twitter de Patricia, suspiré, maldita
tecnología.
-Tras varias averiguaciones por mi cuenta ya que Claudia no
quiso ayudarme- empezó Sofia y yo pensé “¿Claudia estaba metida en esto?
Extraño”- he descubierto que la persona a la que voy a acusar, y que no es de
nuestro grupo, conocía todos los secretos que últimamente se han publicado en
el blog excepto uno.
-¡Ajá!- exclamó Celia- sabía que la Princesa no estaba en
nuestro grupo…
-Pero tiene que tener un chivo espiatorio, o micrófonos o algo
por el estilo aquí- mascullé- si no es imposible que pudiese saber de mi
altercado con Jaime…
Sofía asintió y la sensación de victoria desapareció de la
cara de Celia, que comenzó a jugar con su pelo, manía que tiende a hacer cuando
piensa o está nerviosa. Sofía continuó dando sus explicaciones hasta que Cece
estresada salió de casa.
Sofía trató de levantarse, pero la detuve, no es que hubiese
dicho nada malo, es que acababa de recibir un tweet de la Princesa Blogger.
Cuando estuvimos solas, mi amiga, soltó todo lo que debía
decirme en privado.
-Alicia, siento decirte que creo que Sara es la Princesa.
-No puede ser- mascullé.
-Vamos todo cuadra, lleva actuando sin que lo sepamos desde 2º
de Bachillerato, de hecho destruyó un par de relaciones, que yo sepa…
Tragué saliva, ella era quién me había dicho que Adrián (mi
novio por aquel entonces) se había besado con, justamente, la persona que me
estaba contando que Sara era la Princesa Blogger, Sofía.
-Aclárame una cosa- le pedí- ¿te besaste alguna vez con
Adrián?
-Alicia, jamás haría tal cosa- me contestó.
Era cierto, le debía una disculpa a Adrián, Sara había
destruido relaciones, entre ellas, la mía.
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